5 claves para usar las redes sociales en el mundo del arte

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Difundir creaciones artísticas es algo que, cada vez más, queda relegado a la propia gestión por parte del creador pero, aunque inicialmente pueda parecer algo tedioso y un trabajo extra, puede ser una gran ventaja a tener muy en cuenta. 
¿Por qué, desde thinkarte, pensamos que puede ser una baza a jugar a vuestro favor? Básicamente porque seréis vosotros, thinkers, los que decidáis la estrategia de comunicación y venta, siguiendo vuestros propios ritmos, tomando el pulso a vuestra comunidad y sabiendo interpretar las necesidades, gustos y exigencias de vuestros clientes potenciales. 
Gracias a la casi total gratuidad de las grandes redes sociales de nuestra época, podemos prescindir de empresas que hagan fría e impersonal la difusión de las obras, pudiendo así dar a conocer conceptos, sensaciones o incluso procesos que, de otra manera, no podrían calar en el espectador. Pero, como cualquier canal de comunicación (más aún cuando hablamos de estética y arte), los artistas necesitan de una serie de pautas básicas que tratar día a día, sin perder el horizonte, para mantener los estándares de calidad del trabajo a la hora de darlo a conocer al resto del mundo.
Y desde thinkarte queremos ayudaros a conocer esas pautas para que las implementéis y tengáis en cuenta en todas vuestras publicaciones en redes sociales. Os presentamos las 5 claves básicas para el perfil de artistas thinkers en redes sociales.

 

 

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1. ¿Un canal para difusión o para ventas?
Lo primero que debéis hacer, querido thinkers, es definir la utilidad que vais a darles a vuestras redes sociales. ¿Deseáis realizar ventas a través de ellas o, por el contrario, utilizarlas simplemente como medio de difusión y realizar transacciones mediante una web o nuestra plataforma? En base a esa decisión, deberéis establecer un tipo de lenguaje u otro. Por ejemplo, si solo vais a utilizar las redes sociales para difundir vuestras obras y luego redirigir a los interesados a una segunda plataforma podéis hablar de curiosidades , técnicas, ir desvelando detalles y procesos, etc. ¡Lo que sea para atraer la atención del que mira! 

2. ¡Datos de contacto!
Parece básico pero muchos artistas olvidan poner lo más básico: la manera de contactarles. No hace falta que se sea repetitivo en cada publicación, pero sí es muy importante que datos como email y/o teléfono de contacto queden reflejados en la biografía o en alguna zona rápidamente accesible de la red social. Incluso podéis hacer publicaciones esporádicas en la que recordéis las formas de contacto para preguntar por vuestro trabajo o interesarse por la compra de una pieza en particular.

3. Periodicidad, ¡no caigáis en el olvido!
La clave es “ni mucho, ni tan poco”. No hay que saturar diariamente con varias publicaciones en vuestras redes sociales, aunque tampoco hay que dejarlas caer en el olvido de manera que cuando publiquemos algo nuevo hagamos saltar en la cabeza de nuestro lector el clic que le diga “¿y yo por qué sigo a este usuario?”. Establecer una media de 3-4 publicaciones semanales y alternas en varias redes sociales es una buena dinámica, así como no pactarlas los mismos días y siempre a las mismas horas.

4. Búsqueda activa de contactos de calidad.
No importa tanto la cantidad como la calidad. Pero para haceros con una buena red de contactos en redes sociales (entre los cuales habrá compañeros de profesión que ayudan a enriquecer nuestra comunidades y entre los que también habrá potenciales clientes) hace falta invertir tiempo y análisis. No se trata de seguir por seguir a quien se cruce en nuestro camino, thinker, si no bucear por hashtags afines a nuestro trabajo y ver si nos puede interesar establecer vínculos con quienes los nutren.

5. Una (buena) imagen vale más que mil palabras.
Tanto si hablamos de redes sociales como si hablamos de, por ejemplo, un portfolio de artista, las imágenes tienen que ser lo suficientemente buenas para que avalen vuestro trabajo. No son válidas imágenes en las que la luz incide perjudicialmente sobre la obra y la transforma; es mejor emplear recursos en obtener imágenes de estudio y compartir pocas obras en redes sociales a subir muchas de mala calidad. Y no os centreis solo en imágenes, podéis enriquecer vuestros perfiles profesionales con vídeos que de manera breve pero cautivadora atraigan la atención; además, debéis tener en cuenta los tiempos que permiten cada red social en vídeos y, posiblemente más importante, el tiempo que el espectador está dispuesto a pasar delante de lo que se entiende como un vídeo corto.

 

Carmen Ana Vicente
@CarmenAnaVR
 

Comentarios:2

  • Phoenix

    23/05/2018 19:23:47

    Artículo muy bueno, gracias

  • think·arte

    24/05/2018 16:52:55

    ¡Nos alegramos de que te guste Phoenix!

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