¿Cómo tasar una obra de arte?

Parte de la plataforma think·arte está pensada para dar visibilidad, movimiento y difusión a las obras de artistas emergentes muchos de los cuales comienzan a adentrarse en el sector de la compra-venta de obra. Especialmente cuando se dan los primeros pasos en este campo profesional surge una duda de vital importancia y, en torno a la cual, todo comienza a configurarse y cobrar sentido: ¿cuánto vale mi trabajo artístico? Es complejo establecer ciertos parámetros estáticos y estancos a la hora de tasar una obra de arte, pero sí es cierto que existe una serie de puntos que tener en cuenta para ofrecer una precio de venta a los clientes. 

COSTE DE LOS MATERIALES
No todas las obras de arte, en función a los materiales empleados en ella para crearla, cuestan lo mismo. La utilización de pigmentos de mayor o menor calidad, la cantidad de los mismos, etc., son factores a tener en cuenta. Os aconsejamos que, sobre todo al principio de vuestra carrera, contabilicéis el número de materiales que uséis para crear una pieza, lo traduzcáis a un valor económico y lo tengáis en cuenta como parte del valor. 

COSTE DE LA MANO DE OBRA
Efectivamente, el tiempo invertido es lo que configura gran parte del valor de una pieza de arte. Y aquí surge el eterno dilema: ¿cuánto vale una hora de trabajo de un artista? Es un bien intangible y difícilmente mensurable, pero os vamos a ofrecer una aproximación que puede encajar en el precio final de una obra. Equiparad vuestro trabajo creativo al de otras profesiones creativas e indagad sobre cuánto se cobra la hora. Si vuestra incursión en el mundo del arte es relativamente reciente, no tengáis prisa en cobrar demasiado. Podéis comenzar a valorar vuestro trabajo por hora en torno a los 15-20 €/hora. También podéis tener en cuenta horas empleadas a bocetos, búsqueda de inspiración, compra de materiales, etc., pero tened cuidado no engroséis demasiado la cifra.

 

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LAS NEGOCIACIONES
Durante la venta cara a cara de una obra de arte existe, sin opción a evitarlo, la negociación en cuanto al precio. ¿Qué implica esto? Que se debe tener muy claro de qué cifra no se está dispuesto a bajar y si esa es la que mostramos públicamente difícilmente la veremos en nuestro bolsillo. Un claro ejemplo: una artista sabe que quiere recibir por una pintura 700€ y para garantizar que es eso lo que obtiene pone un precio de venta al público de 800€; es muy probable que durante la negociación se pacte un 10% de descuento, lo cual dejaría la pieza a 720€, estando dentro de la horquilla que se pretendía recibir.

REVISA LOS PRECIOS
Las pautas que os hemos dado son realmente interesantes cuando se está comenzando a vender obra de arte (que no cuando se comienza la carrera artística), pero es importante que hagáis revisión de precios anualmente. En torno a esta idea surge la pregunta de cuándo es buen momento para subir el precio, y es de lo que os vamos a hablar brevemente. Si vuestra obra ha salido publicada o mencionada en algún medio de prensa, si habéis realizado exposiciones que hayan contado con, al menos, 3 obras vuestras, si habéis sido galardonados con algún premio, certamen o mención especial o si lleváis un número considerable de obras vendidas (de 15 hacia arriba), entonces es posible que tengáis que ajustar precios. ¿Y de qué aumento estamos hablando? No excesivo, que oscile entre un 10% y 20%, no más.

OTROS ASPECTOS A TENER EN CUENTA…
Los dos conceptos abordados anteriormente pueden ser un buen punto de partida para comenzar a tasar vuestras obras de arte, pero hay más factores que pueden ayudaros a concebir una cuantía económica. La comparación (aunque a veces es odiosa y lleva a error) puede ser una manera de saber en qué franja económica de venta pueden moverse vuestras creaciones; localizad a artistas con vuestra misma trayectoria y que vendan obra de arte e intentad buscar semejanzas de cara a descubrir si podéis pedir lo mismo. Una buena costumbre a adquirir puede ser visitar ferias de arte emergente y estudiar los precios. Cobrar según superficie es una técnica muy utilizada por profesionales del sector, aunque requiere de cierta trayectoria del artista; el precio comienza a estructurarse por centímetro cuadrado y según la técnica y, obviamente, cuanto más grande más costoso será el cuadro. Es una técnica de tasación algo polémica porque no sería la primera vez en la que se presenta un caso donde una obra de arte de reducido tamaño tiene más tiempo de elaboración que una de gran formato. La temática también puede ser un distintivo que nos guía para poner precio a una obra de arte, sobre todo cuando hablamos de piezas por encargo y personalizadas, del tipo retratos, bodegones, etc. El hecho de asistir a eventos implica gastos añadido como transporte, seguro de pieza, alquiler de espacio, etc., lo cual puede repercutir en un leve aumento del precio final; eso sí, la promoción no es algo que deba asumir siempre el comprador, por lo que planteaos sumar la mitad de esos costes al precio final de una pieza.

Comentarios:3

  • Intrépido

    26/05/2018 16:03:26

    Muy buen artículo! Vuestra plataforma también se dedica a la tasación y búsqueda de arte? Gracias.

  • think·arte

    28/05/2018 12:46:04

    Muchas gracias Intrépido. Nos alegramos de que te guste y esperamos que te sea útil. En nuestro equipo de arte tenemos expertas en tasación que pueden ayudar a los artistas dados de alta en nuestra plataforma en la tasación de sus obras. Por supuesto también buscamos artistas que creamos interesantes y asistimos a aquellos que nos encuentran. ¡Un saludo!

  • Celeste

    04/06/2018 21:28:30

    Un artículo muy necesario y muy bien planteado para los artístas emergentes. Siempre es una parte del trabajo complicada.

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